¿El día 1 del resto de nuestra vida deportiva?
Por Chema Martínez Pastor
Hola, amigos y amigas de A tu Ritmo.
Comenzamos con este post el primero de muchos sobre aquello que comentamos en el programa semanal del pódcast.
(Para quien no lo haya escuchado, me refiero a este)
Aprovechamos que empieza un año nuevo y que (por alguna razón) es el momento escogido por muchas personas para hacer cambios en su vida, mejoras que muchas veces se quedan en el cajón de los buenos deseos. Por nuestra parte, y después de hacer repaso a cómo ha ido 2022, la conclusión es que hay que disfrutar mucho más del running.
Suena bien, pero ¿no lo hacemos ya?
Pues sí, por supuesto que si estás leyendo esto es porque llevas tiempo disfrutando de correr. No se trata de que tengamos la clave para pasarlo bien, no lesionarnos y volver a casa con una sonrisa siempre que corremos. Nadie tiene la clave.
Pero hemos pensado en algo que puede ayudar…
Vamos a pensar que podemos correr para siempre.
¿Qué significa la filosofía Correr Para Siempre?
Vamos al asunto. El punto de partida es pensar en dos cosas:
Por qué corremos. Piensa en aquello que te hace sentir bien de correr. Tu aspiración máxima. Habrá quien piense que lo más importante es ponerse en forma, quien diga que es una excelente manera de compartir tiempo con sus amigos o quien quiera batir todas las marcas. Esto es muy personal. Pero no se nos puede olvidar: visualiza tu motivo y sácalo a flote. Que siempre esté presente.
Piensa en aquellas cosas que has hecho y que te han provocado un parón. La mayoría de las veces está relacionado con un esfuerzo de más, por “pasarnos de rosca”, no haber cuidado bien el cuerpo o por desmotivación. Pues bien, el objetivo a partir de ahora es evitar esas situaciones.
Es decir, nos encanta batir marcas. Pero si ponernos en forma para esa marca supone que nos podamos romper, queda descartado. Antes de ponerte un objetivo, piensa si hacerlo puede poner en riesgo tu continuidad.
Queremos correr para siempre, pero de forma constante.
Otro día escribiré sobre ello (pronto, prometido). Pero en realidad tiene sentido. Una de las cosas que más fuertes nos pone es la constancia. Voy a compartir contigo una cosa. Así se ve mi año de entrenamiento en Training Peaks (otro día hablamos de esta herramienta):
No te fijes en las líneas rosa y amarilla. Veamos la parte en azul. Resumiendo mucho, esta línea marca mi “estado de forma”. ¿Veis las partes en las que la línea asciende? Representan los momentos en que he sido constante entrenando. Si la línea asciende más, quiere decir que me he esforzado en ese tiempo (por ejemplo, entrenando para Londres de junio a octubre).
Pero lo más importante: ¿veis las bajadas? Son lesiones o parones. Ha sido un año muy intermitente, con una caída muy fuerte provocada por una lesión. Imagina ahora qué habría pasado si no hubiera tenido esos bajones. ¡Mi estado de forma sería mucho mayor!
Mejorar entrenando tiene pocos secretos. Pero la constancia y las no interrupciones son la primera de las claves.
Vamos a por ello ¿te parece? No sólo queremos correr para siempre, sino que no queremos dejar de correr.
En las próximas newsletter iré dando mi visión de cómo podemos conseguir este objetivo. Me encantará que me acompañes en este viaje, y que compartas conmigo tus impresiones.
Aprovecho para volver a recomendar que, si no lo has hecho, escuches el programa del pasado lunes en tu plataforma favorita. Y, si quieres charlar con la comunidad de A tu Ritmo, nos puedes encontrar en este chat de Telegram.
Recomendación de la semana
Termino con una recomendación. Hoy, de una carrera. Es pronto, pero es que es una de mis carreras favoritas. El próximo 22 de enero se celebra la Mitja Marató de Santa Pola. Aún quedan inscripciones. Si te animas, nos vemos allí.




